Guerin: Ningún nene de mamá

Por MICHAEL FARBER, SI LATINO
Posted: 2008-02-12 16:00:51
Filed Under: SI Latino
Cuando el huracán Mitch asoló Nicaragua en 1998, causando cerca de 3,800 muertes y daños por mil millones de dólares, Bill Guerin de los Edmonton Oilers hizo un llamado al público a través de la televisión canadiense que recaudó $250,000 para las víctimas. Lo curioso no fue que un jugador de la NHL usara su fama para ayudar a damnificados -la liga se jacta de su conciencia cívica-, sino más bien que una catástrofe natural ocurrida en Centroamérica fuera tan importante para un deportista nacido en Massachussets y radicado en una ciudad situada en el paralelo 53 Norte.

La explicación tiene un nombre: Ligia Guerin, bautizada Ligia Delgadillo, la madre de Bill. Aunque Scott Gómez de los New York Rangers suele ser identificado como el primer jugador de ascendencia hispana en la NHL, Guerin se le adelantó por siete años, y nunca pierde oportunidad de recordárselo a Gómez, el centro de antepasados mexicanos y colombianos. Es cierto, el apellido Guerin es franco-irlandés, y en la casa del deportista se hablaba en inglés, pero el alma de Bill tiene un trozo puramente latino gracias a su madre nicaragüense.

"Es algo que llevo muy adentro", dice Guerin, de 37 años, un ala derecha que posee un poderoso remate y que el verano pasado firmó como agente libre con los New York Islanders, su séptimo club en la NHL. "Forma parte de quien soy. Nos entretenemos mucho con Gómez discutiendo quién fue el primero. Pero fui yo. Mi mamá dice que aprendí a hablar español antes que inglés, aunque después lo perdí".

Su madre se hizo rebelde a los 18. No, no fue militante sandinista, sino que al igual que sus cinco hermanos dejó Nicaragua para estudiar en la Universidad de Mississippi, cuyos conjuntos deportivos son conocidos como "Los Rebeldes". La universidad resultó ser una estupenda oportunidad para Ligia. Cursaba segundo año cuando, en 1962, James Meredith -el primer estudiante negro en la historia de esa universidad- integró racialmente al estudiantado, convirtiendo a Ligia en testigo directo de uno de los grandes acontecimientos de la historia estadounidense.

En sólo tres años, Ligia se había adaptado a la cultura de su nuevo país, aunque comprender el extraño deporte del hockey le tomó un poco más. Vio su primer partido, un encuentro de ligas menores en Springfield, Massachusetts, a principios de los años 70 junto a su marido Bill, a quien había conocido cuando él hacía trabajos voluntarios para la Iglesia Católica en Mississippi. Hubo una pelea entre los dos equipos y, al salir, Ligia le dijo a su marido que no contara con ella para volver a semejante espectáculo.

Ahora ríe al contar la historia, consciente de que a veces la vida nos da sorpresas. Ligia, que hoy tiene 64 años, se convirtió en profesora de español y, claro, madre de un jugador de hockey. Aprendió a patinar junto a su hijo, Bill Jr., convertido ahora en uno de los 10 mayores anotadores nacidos en EE.UU. en la historia de la NHL, con 382 goles hasta el 23 de enero.

Los vínculos de los Guerin con Latinoamérica siguen vivos. Melissa, la hija de Ligia y Bill padre (que murió en agosto de 2007), está casada con un peruano y vive en Argentina. Y a pesar de que Bill hijo no tiene mucho dominio del español -"Yo diría que es más bien básico", dice Ligia-, recuerda entender todo lo que sus abuelos le decían cuando los visitaba en Managua a fines de los setenta. "Tenían una hermosa casa en el medio de la ciudad, y me acuerdo también de su casa en la playa", dice Bill. "Uno de esos viajes fue alucinante, porque uno de los primos de mi mamá era promotor de Alexis Argüello", el gran boxeador nicaragüense. "Argüello incluso me dejó ponerme su faja de campeón mundial. Esas cosas no se olvidan". Y uno tampoco olvida haber sido el primer jugador latino en la NHL, incluso si tiene que seguir recordándoselo a Scott Gómez.

2008-02-12 16:00:03

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