Daniel González
Houston (EE.UU.), 9 may (EFE).- Poco baloncesto se vio en el
segundo partido de las semifinales de Conferencia entre los Celtics
de Boston y los Cavaliers de Cleveland, con el bajo rendimiento del
alero estrella LeBron James, en tanto que los Spurs de San Antonio
reivindicaron su condición de campeones ante los Hornets de Nueva
Orleans.
Los Celtics, sin hacer su mejor juego, se pusieron con la ventaja
de 2-0 en la eliminatoria después de ganar a los Cavaliers por 89-73
en el segundo partido de la serie al mejor de siete.
Esta vez los Celtics cumplieron con su objetivo de mantener la
ventaja de campo, que ahora se muda a Cleveland, donde se disputarán
el próximo sábado y lunes el tercero y cuarto partido,
respectivamente.
El alero Paul Pierce, a pesar de sufrir una separación de la uña
del dedo gordo de la mano derecha durante el primer cuarto, con 19
puntos lideró el ataque de los Celtics, que tuvieron a otros tres
jugadores que anotaron en dobles dígitos, pero se quedaron con sólo
un 40,3 por ciento de acierto en los tiros de campo.
El escolta Ray Allen, que no pudo conseguir ningún punto en el
primer partido, esta vez aportó 16, mientras que el alero estrella
Kevin Garnett, que fue elegido para formar parte del Primer Equipo
de la NBA, logró un doble-doble de 13 tantos, 12 rebotes, cuatro
asistencias, una recuperación de balón y un tapón.
Si los Celtics no estuvieron inspirados en su juego de ataque,
peor les fue a los Cavaliers, que se quedaron con un 35,6 por ciento
de acierto en tiros de campo y tres jugadores en dobles dígitos.
James lideró a los Cavaliers con 21 puntos, pero anotó sólo 18 de
24 tiros de campo, falló los cuatro intentos de triples y acertó con
9 de 13 lanzamientos desde la línea de personal, sin que pudiese
superar la gran defensa individual que le hizo Garnett.
La estrella de los Cavaliers, que tuvo que sufrir el abucheo de
los aficionados y los gritos de "Over-rated" (sobrevalorado), anotó
3 de 8 tiros de campo en el primer cuarto, pero en el segundo y
tercero se quedó con 1 de 11 y ahí fue cuando los Celtics también se
aprovecharon para la remontada.
El espíritu de equipo campeón hizo acto de presencia cuando más
lo necesitaban los Spurs y llegó de la mano del escolta argentino
Manu Ginóbili y el base francés Tony Parker, que guiaron a su equipo
a un triunfo por 110-99 frente a los Hornets.
Los actuales campeones de liga lograron la primera victoria de la
serie de semifinales, que pierden por 1-2 al mejor de siete.
La victoria les permitió recuperar la condición de equipo
ganador, que sabe demoler a sus rivales en los momentos decisivos.
Para lograr ese objetivo nada mejor que las genialidades de
Ginóbili, la eficacia de Parker y el resurgir del alero Tim Duncan
en la recta final del partido, después de que sus dos compañeros lo
mantuvieran a flote en plena crisis de juego.
Ginóbili, que jugó 40 minutos como titular, y Parker se
combinaron con 31 puntos cada uno, mientras que Duncan los apoyó con
un doble-doble monumental de 16 tantos, 13 rebotes y cuatro tapones.
El escolta argentino volvió loca a la defensa de los Hornets y
anotó 11 de 22 tiros de campo, repartió seis asistencias y capturó
cuatro rebotes.
Parker esta vez le ganó el duelo en la dirección de juego a Paul
al conseguir 11 asistencias y el pívot Kurt Thomas hizo un trabajo
inmenso bajo los aros al aportar 10 rebotes con cuatro puntos.
Por si todo lo anterior no hubiese sido suficiente, los Spurs
vieron cómo el alero Bruce Bowen jugó su mejor defensa y además
aportó 12 tantos, incluidos 4 de 9 triples, y el escolta reserva
Michael Finley llegó a los 11 para completar la lista de cinco
jugadores que anotaron en dobles dígitos.
El AT&T Center de San Antonio sí vio esta vez a los auténticos
campeones de liga que aspiran a revalidar el título, aunque su
reacción no llegó hasta el final del tercer periodo, cuando se
pusieron con un parcial de 83-78, ventaja de cinco puntos que ya no
se iban a dejar quitar en el cuarto periodo.
Los Spurs habían conseguido una racha de 11-0, pudieron por fin
controlar a Paul en sus tiros y tampoco el alero David West estuvo
acertado. El equipo de San Antonio logró un parcial final de 27-21
lleno de simbolismo y esperanza de cara al cuarto partido que se
jugará el próximo domingo.
El equipo de San Antonio evita una desventaja de 0-3 en la serie,
marca de la que ningún equipo se ha podido recuperar.
A pesar de la derrota, Paul, que fue elegido para formar parte
del Primer Equipo de la liga durante la pasada temporada regular,
lideró a los Hornets con 35 puntos y nueve asistencias.
West logró 23 tantos con 12 rebotes y el pívot Tyson Chandler
llegó a los 12 y capturó ocho balones bajo los aros. EFE
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