LAS VEGAS, 6 diciembre 2008 (AOL Latino, enviado especial).- Lo que parecía increíble se hizo realidad. Lo que pocos estimaban real vino a prevalecer. Después de tanto hablar, después de tanto analizar y luego de algo que fue definido como una idea totalmente equivocada, el hombre más pequeño, el del peso naturalmente menor batió categoricamente al hombre más grande y la pelea que muchos tildaron de "circo", "invento", "robo", resultó ser una tan buena que podría colocarse de lleno entre los mejores momentos del boxeo.
El filipino Manny Pacquiao, ahora con marca de 48-3-2, 36 nocauts, derrotó a Oscar de la Hoya, quien queda ahora con foja de 39-6, 30 nocauts, en una exhibición imponente de velocidad y poder. Pacquiao fue el mejor hombre y ganó cada uno de los ocho asaltos que duró la pelea.
Lo que pasó: Así la vimos en directo round por round
Más acción: 'Juanma' López apenas sudó contra MedinaPacquiao comenzó a atacar desde el vamos con una izquierda afinada y con una puntería tremenda. Combinó esa izquierda con ataques en combinación al cuerpo de De la Hoya y más aún sobre el rostro del 'Golden Boy' que al final del combate quedó bastante maltratado. Pacquiao fue simplemente lo más parecido a una máquina de tirar golpes y en ocasiones durante la pelea parecía que hacía prácticamente lo que se le antojaba.
De la Hoya quedó limitado a tratar de sobrevivir a los aluviones, mientras trataba de buscar alguna apertura en la rápida y efectiva defensa del 'Pacman'. Sin embargo, se le vio lento al ex campeón mundial y fue una diana fácil para una izquierda de Pacquiao que parecía un harpón. Pacquiao lastimó desde el mismo primer round, del cual salió De la Hoya hacia su esquina con la cara enrojecida.
En el sexto acto De la Hoya comenzaba a confirmar que sucumbía. Ya no tenía defensa y el filipino lo boxeaba a su antojo. A mediados del round De la Hoya quedó acorralado contra las cuerdas. Se caía el héroe; el rostro más reconocible del boxeo en la era reciente entraba en efervecencia; se disolvía en segundos un ídolo de multitudes.
Se terminaba De la Hoya, ya no le quedaba nada...
El séptimo asalto fue más que preocupante para De la Hoya, quien en medio de un ataque frenético de Pacquiao, trató de sostenerse de las cuerdas con su guante derecho. Si algo plausible tuvo en esta pelea el peleador de East Los Angeles, fue que aguantó lo suficiente como para no bajar a la lona. De hecho en ese séptimo asalto todo parecía indicar que De la Hoya sucumbiría pero de alguna manera logró sobrevivir.
Esta última palabra, "sobrevivir" fue lo que distinguió a Oscar durante la noche que vio a 15,001 fanáticos gritar incesantemente dentro de la arena del MGM. En ningún momento puso en peligro De la Hoya a Pacquiao y nunca dominó la pelea. Muy por el contrario, desde el arranque parecía que la única misión era esa, la supervivencia.
Cuando llegó el noveno round, el entrenador de De la Hoya, Ignacio 'Nacho' Beristain sugirió detener la pelea y la petición se hizo efectiva frente al referí Tony Weeks. Oscar estaba sentado en el banquillo y ahí quedó todo.
"Trabajé mucho para esta pelea y me sentía muy bien, pero las cosas son diferentes arriba en el ring. Yo soy un peleador que me gusta ir hacia adelante, pero el estilo rápido de Pacquiao no pude controlarlo. Me entrené muy bien pero no pude con él", sentenció De la Hoya después de la pelea. "Es un gran peleador y se merece todo lo que ha logrado. No me sorprendió porque a estas alturas de mi carrera hay que admitir que Manny Pacquiao es un gran boxeador".
El entrenador Beristain también se refirió acerca de la decisión de detener el combate.
"Oscar estaba vacío no tenía cómo detener a Pacquiao", dijo Beristain. "Llegó en una gran condición física pero simplemente no pudo controlar la mano zurda de Pacquiao. Yo paré la pelea pues no quería que arrastrara su prestigio por el ring".
"Usted es un gran entrenador", dijo De la Hoya a Beristain, entrenador que asumió el puesto después de que Floyd Mayweather Sr. Prefieriera entrenar a Ricky Hatton y de que Freddie Roach, entrenador de Pacquiao, trabajara con él para su combate frente a Floyd Mayweather Jr.
"Yo sabía que podía ganar la pelea. La controlé todo el tiempo", dijo Pacquiao al terminar el combate. "Pude defenderme bien de su jab. Estaba conectando con todo y él no estaba conectando con nada. La velocidad fue la clave en esta pelea. Lo único que me sorprende es que mi entrenador escogió el round correcto".
En cuanto a la posibilidad de pelear contra Ricky Hatton Pacquiao dijo que "pelearía con él en donde sea y cuando sea. Me encantaría enfrentarlo si el acuerdo es bueno, pero sólo pasaría después de que me tome unas largas vacaciones".
El entrenador de Pacquiao, Freddie Roach, fue protagonista de un previo a la pelea algo polémico con declaraciones fuertes acerca de De la Hoya. Al final, celebró la victoria de la cual siempre estuvo tan seguro.
"Nuestro sueño se cumplió esta noche. El resultado no fue sorpresivo", dijo. "Después del primer round sabía que lo teníamos. No tenía piernas, estaba dubitativo, estaba acabado. Mi muchacho estaba mucho más fresco, Oscar ha tenido una gran carrera pero debería llegar hasta aquí y no tengo ningún rencor hacia él".
Los números de 'CompuBox' dejaron bien en claro el dominio del filipino durante esta pelea.
De la Hoya tiró 402 golpes y atinó 83 mientras que el 'Pacman' soltó 585 puños haciendo llegar 224. En los golpes de poder (todo menos jabs) De la Hoya tiró 164 con 51 acertados, mientras que Pacquiao intentó 335 veces y marcó 195.
Destacó el séptimo round en el que el filipino golpeó con poder a De la Hoya en un total de 45 ocasiones, cifra que 'CompuBox' informa es record de puños recibidos por el 'Golden Boy'.
Los tres jueces de la pelea tenían la anotación abiertamente a favor de Pacquiao con solamente Stanley Christodoulou dando un round (el primero) a favor de de De la Hoya. Christodoulou vio la pelea 79-72, Adalaide Byrd la vio 80-71, al igual que Dave Moretti.
AOL Latino vio la pelea 80-71, con el séptimo round 10-8, criterio compartido este último también por los tres jueces oficiales.
En las peleas co-estelares, el puertorriqueño Juan Manuel López (24-0, 22 KOs) se vio muy superior a su rival el argentino Sergio 'Rocky' Medina (33-2, 18 KOs), a quien noqueó a los 1:38 del primer asalto. El nocaut técnico llegó luego de la tercera caída del argentino, quien evidentemente llegó sin nada para enfrentar al campeón mundial súper pluma de la OMB.
El principal prospecto de Golden Boy Promotions Víctor 'Vicious' Ortiz, de Oxnard, California, hizo prácticamente lo que quizo con Jeffrey Resto, del Bronx, Nueva York para al final provocar un nocaut técnico a los 1:19 del segundo asalto. Ortiz conservó así su título del peso welter ligero de la NABO (North American Boxing Association).
Daniel Jacobs (13-0, 12 KOs) de Brooklyn, Nueva York y uno de los prospectos de Golden Boy Promotions en el peso súper mediano, no le dio tregua al texano de Corpus Christi Víctor Lares, provocando otro nocaut técnico a los 2:44 del segundo round.
En las peleas que no fueron parte de la transmisión del pago por evento, el prospecto de Golden Boy Promotions Danny García (10-0, 7 KOs), de Philadelphia, Pennsylvania venció por decisión unánime a Luis Lugo (10-6, 5 KOs) de Los Mochis, México, en combate en el peso welter ligero.
El puertorriqueño de Caguas Jesús Rojas (13-1, 10 KOs), quien es producto del mismo gimnasio Bairoa del que salió Miguel Cotto, sufrió la primera derrota de su carrera ante el mexicano José Angel Beranza (31-14-2, 25 KOs), quien lo dominó por decisión unánime en choque en peso pluma ligero.
El texano de Dallas Roberto Marroquín (5-0, 4 KOs) noqueó Isac Hidalgo (2-3, 0 KOs) de Tucson, Arizona a los 2:46 del primer round en un combate del peso pluma ligero; Adrien Broner (5-0, 5 KOs) de Cincinnati, Ohio noqueó de manera espectacular a Scott Furney (3-7-1, 1 KO) de Pontiac, Michigan, a los 1:14 del mismo primer round en una pelea en el peso ligero.