De larga zancada y mortal zurda, Luis Roberto Alves 'Zague' perforó cientos de veces las redes enemigas enfundado en la playera de la
selección mexicana y del equipo de sus amores, el
América.
Con la autoridad que le da su estatus de mundialista y máximo anotador en un solo partido del tricolor (7 en contra de Martinica), Luis Roberto de visita en Oakland como portavoz de Allstate para el partido entre Mexico y Suecia, habla sobre el polémico momento que vive el Tricolor en su camino al Mundial 2010 y la convocatoria de naturalizados.
"Es este caso aplica el dicho de la 'culpa no la tiene el indio, sino el que lo hace compadre', la responsabilidad de que haya tantos naturalizados no es de los muchachos, es del número de extranjeros en la liga. Extranjeros que ocupan posiciones clave como delanteros y medios. Cuando el entrenador busca echar mano de material de la liga, se da cuenta que no hay, que las plazas están copadas por gente extranjera.
Los naturalizados no deben ser tomados en cuenta en la liga como mexicanos, deben ocupar una plaza de extranjeros y de esta forma no ocuparían lugares de jóvenes de fuerzas básicas".
Zague fue campeón en dos Copas de Oro (1993 y 1998), época en la que la superioridad mexicana sobre Estados Unidos era manifiesta. Hoy en día la situación ha cambiando drásticamente, ¿por qué?
"Para lograr resultados tienes que apostar a trabajo de mediano y largo plazo y Estados Unidos ha hecho eso con una gran conciencia, con una gran mentalidad, con esa determinación que le ponen a sus proyectos. Cosa que no pasa en México, donde debería haber continuidad, empezando por el técnico de la selección nacional. Cambian a cada rato y el que llega tiene nuevas ideas y deshace todo lo anterior.
En cuanto no exista coordinación entre la Federación y los dueños de los equipos, habrá diferentes intereses, sin priorizar el trabajo de la selección."
En su trayectoria como seleccionado nacional, Zague consiguió el subcampeonato de la Copa América 1993 bajo el mando de Miguel Mejía Barón, un técnico hecho en el fútbol mexicano. ¿Cómo se ha desempeñado en este tiempo un técnico sueco tan lejano al medio?
"Regular, regular a secas. Cumplió con algo que ya se esperaba, que era calificar a la ronda definitiva aunque fue de manera angustiosa. Creo que hubo decisiones equivocadas, pero él ya pagó su 'derecho de piso', ya conoce el área y sabe a lo que se tiene que enfrentar."
¿Está en peligro el boleto al Mundial?
"No creo que esté en verdadero peligro, pero no va a ser nada fácil. Las demás selecciones del área están trabajando a conciencia, igual que México, pero dándole prioridad a su selección.
En México se debe trabajar de manera armoniosa: el equipo, la Federación, los dueños y la prensa, caminar juntos hacia un mismo objetivo."
El América: una historia de amor y desamor
Con 157 goles en sus más de 10 años como americanista, Zague es el máximo anotador en la historia del club. Después de un año de pesadilla: ¿Ya pasó lo peor? ¿Hay un resurgir americanista?
"Para hablar de un resurgir americanista hace falta mucho camino para andar. De la crisis de resultados si podemos ser optimistas en que terminó. Actualmente el equipo cuenta con una gran calidad futbolística, pero las individualidades pueden salir a flote cuando tienen un esquema táctico que lo soporte y el actual entrenador tendrá que trabajar mucho. Hay que darle tiempo para que realmente 'le saque jugo' a los futbolistas con que cuenta".
Tres títulos de liga, tres Campeonatos de la CONCACAF y una Copa Interamericana, lo avalan como un ganador de las filas americanistas: ¿Sería un fracaso no conseguir el título esta temporada?
"En los 13 años que viví como americanista era imposible pensar en no calificar, eso es una obligación, el jugador que está en América debe entender la historia del equipo, tiene que tener esa conciencia de la obligación de estar en la liguilla y de estar entre los cuatro primeros equipos del torneo, es decir disputar una semifinal. No sólo el futbolista, también en técnico debe preparar un equipo para eso. Lo demás es deseable y subjetivo."
Tras su retiro, Zague fungió como director deportivo de las Águilas, pero fue una experiencia amarga que no quisiera volver a repetir:
"Lo veo muy difícil (trabajar en el América), mi experiencia fue muy corta, no llegó ni a nueve meses, el tiempo que estuve me dejó un muy mal sabor de boca. Me han ofrecido de otros equipos, pero no me identifico más que con el América. Lo dije desde el primer día en que llegué, Yo quiero vivir para el América y no del América.
La posición en la que estuve no fue la mejor, no tenía libertad de llevar al cabo mis ideas, ni mis proyectos en base a mi experiencia. Me sentí utilizado, fui usado como tapa ante los golpes en los momentos más delicados".