14 marzo 2009 (Enviado especial - AOL Latino) La escuadra de
Puerto Rico había llegado a esta segunda ronda del
Clásico Mundial de Béisbol con récord perfecto de 6-0 en las primeras rondas de los dos torneos que han existido. Mas esta era la primera vez que la Isla se enfrentaba a su similar estadounidense en esta competencia.
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La asistencia de 30,595 lucía al menos 70% a 30% en favor de Puerto Rico, quien sigue invicto en este Clásico. La política marcó el partido entre Venezuela y Holanda,
con los abucheos al estelar Magglio Ordóñez por haber demostrado cierta simpatía pública con la gestión del mandatario venezolano, Hugo Chávez. Una relación política igual de controversial, para algunos, existe entre
Estados Unidos y Puerto Rico. Pero en esta ocasión, fueron los boricuas los que se convirtieron en dueño y señor sobre el terreno de juego.
Hasta esta instancia del Clásico, el bateo de los boricuas había sido incuestionable. Permitieron sólo una carrera en la primera ronda de este Clásico, bateando para un promedio de .316. Pero a la misma vez, se cuestionaba la efectividad de sus abridores. Sin embargo, esta noche los lanzadores no defraudaron.
Fue un partido dominado por los de Borinquen desde el batazo inicial. Puerto Rico sacó la primera sangre con un imparable al jardín derecho de Carlos Delgado que impulsó a Carlos Beltrán. Luego Alex Ríos entró la segunda carrera con un bombo de sacrificio al jardín izquierdo, poniendo el asunto 2-0 luego de la primera entrada.
Fue más de lo mismo en la segunda entrada, cuando el segunda base Felipe López la sacó al jardín derecho e impulsó a Geovany Soto para poner las festividades 4-0.
Fue más de lo mismo para Estados Unidos en esas primeras entraadas. Pedro Feliciano llegó a tercera con doble al jardín derecho de Ramón Vázquez. Luego Feliciano llegó a home con un hit de Beltrán que los estadounidenses no lograron fildear. Para completar, Beltrán se robó segunda sin un tiro desde el catcher.
Otra carrera entró con una roleta para out de Carlos Delgado. Esto puso las cosas 6-0 a favor de los boricuas. Alex Ríos se ponchó para finalmente poner fin a una poderosa entrada de cuatro carreras para los de Puerto Rico, la cual sería la última entrada para el abridor Jake Peavy (0-1).
"Tomo responsabilidad total por la derrota", dijo Peavy, quien duró sólo dos entradas y fue sonado con seis carreras e igual número de hits.
En la quinta entrada los bates estadounidenses comenzaron a hacerse sentir. Dos imparables seguidos de David Wright y Adam Dunn pusieron hombre en primera y segunda. Pero luego Ryan Braun no la pudo sacar del infield en una roleta a tercera base, sacando fuera a Wright en tercera.
Sin embargo, el receptor Brian McCann conectó un doble que impulsó la primera carrera estadounidense. Pero la amenaza de los de la casa no llegó a más, pues dejaron dos hombres en base con un bombo al jardín izquierdo por el jardinero Shane Victorino.
En la parte baja de la quinta, 'Pudge' Rodríguez continuó su buen bateo al impulsar otra carrera boricua con un doble que el jardinero Adam Dunn no logró alcanzar. Ampliaba así la ventaja boricua 7-1.
En la sexta entrada entró el relevista Nelson Figueroa, de la plantilla de los Mets de Nueva York. Así terminó la noche para Javier Vázquez, luego de cinco entradas en las que permitió cuatro hits, una carrera y tuvo dos ponches.
Los estadounidenses amenazaron nuevamente en la séptima entrada. Un doble al jardín central de Dunn y un imparable de Braun marcaron el final de la jornada para Figueroa. Entró Javier López de los Red Sox de Boston, quien ponchó al receptor McCann.
Fue seguido por el derecho Saúl Rivera, quien entró para lanzarle al derecho segunda base Mark DeRosa, con hombres en primera y tercera base y dos outs. Rivera llevó el conteo 2-2, la fanaticada comenzó a corear "¡Puerto Rico! ¡Puerto Rico!" y DeRosa sólo pudo elevar una bola foul hacia el primera base Delgado. Los estadounidenses dejaron dos en base nuevamente y seguían abajo 7-1.
Beltrán siguió dando argumentos para comprobar que es un bateador a temer, sacando un lanzamiento del relevista Matt Thornton muy por encima de la verja del campo izquierdo del Dolphin Stadium. Otro que dio de qué hablar fue el veterano Iván Rodríguez, quien pone a pensar, '¿cómo no está firmado por algún equipo de Grandes Ligas?'. Envió otro doble, esta vez hacia el jardín izquierdo, finalizando la noche con tres hits, incluyendo dos dobles y una carrera impulsada. Luego López mandó otro doble a la misma área e impulsó otra carrera para los boricuas, quien para entonces marcaban ventaja de 9 por 1.
Para rematar, el siore Michael Avilés, quien se había ido de 3-0 en sus turnos al bate, mandó un imparable al jardín derecho que marcó dos carreras más. Ahí Puerto Rico lideró 11-1, lo que significó el nocaut a los Estados Unidos con dos outs en las séptima entrada. Un dominio total de los boricuas sobre una escuadra estadounidense que, sobre el papel, lucía para más.
"Es una buena victoria, el pueblo nos está mirando, y ellos también se la merecen", dijo el manager boricua José Oquendo.
"Como lanzador, cuando el equipo hace carreras temprano le da tremenda confianza y respiración a uno", dijo Javier Vázquez.
'Pudge' Rodríguez añadió "estamos muy bien, muy unidos y eso se siente en el terreno. Ahora nos toca Venezuela".
Los estadounidenses se mostraron decepcionados por la derrota, aunque hicieron la salvedad de que aún puede remontar en este formato de doble eliminación.
"'Bochornoso' es la única palabra que viene a la mente", dijo el estadounidense Dunn. "Es inaceptable".
"Si esto no nos motiva, no sé qué lo hará", continuó Dunn. "Pero podemos regresar mañana y es un día nuevo, eso es lo grandioso del béisbol".
El apoyo latino fue algo que sorprendió a Dunn, quien mencionó que le hubiera gustado ver más fanáticos estadounidenses en las gradas.
Ahí es cuando las particularidades de la población de Miami, con tan alto porcentaje de latinos, hace del juego del lunes entre Venezuela y Puerto Rico uno imperdible.
"El juego contra Venezuela será mitad y mitad de la fanaticada" entre venezolanos y boricuas, comentó 'Pudge'. "Venezuela es un buen equipo [y] tenemos que seguir haciéndolo bien".
La victoria fue para Vázquez, quien ahora tiene marca de 2-0 en esta edición del Clásico.
Oquendo confirmó que Ian Snell será el abridor del encuentro contra Venezuela, a celebrarse el lunes a partir de las 8:00 pm.